Arrayán, la cocina intimista y elegante de Javi Cabrera.

Begoña A. Novillo12/07/2022
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La de Javi Cabrera es una cocina que bebe del arte, la sensibilidad y el talento innatos de su creador. En una nueva ubicación, escondido tras una llamativa puerta rojo Pantone Michelin al más puro estilo de club inglés, el nuevo Arrayán ofrece una atmósfera intimista y una cocina que destila elegancia y estilo.

Cómodos asientos de terciopelo, librerías creando ambiente de salón de hogar y mucha lámpara de pie bañando de luz indirecta el local decoran el espacio, cuyo clasicismo contrasta con la para nada indiferente obra del pintor chileno afincado en Chinchón Pablo Santibáñez expuesta en las paredes de los tres ambientes del local.

Cabrera se sincera con una propuesta única y excitante que sorprende a cada bocado. Además, a partir de ahora y durante los meses de verano, cada semana nos sorprenderá con nuevas creaciones y estoy segura que todas ellas, expresarán su estilo particular: sincero, refinado y libre, de raíces mediterráneas con influencias de aquí y de allá y que, aunque supeditado al mercado y a las temporadas, pondrá por encima su oficio a través de las muchas y cuidadas elaboraciones que convergen en un mismo plato.

Arropa la propuesta una bodega de cerca de 200 referencias escogidas una a una por el propio Javier. Un 40 % de ellas son vinos internacionales –Francia, Italia, Alemania, California, Nueva Zelanda, Sudáfrica…– y entre las nacionales destacan, como no podía ser de otra manera, los vinos del marco de Jerez. En general, están representadas una buena variedad de uvas y de terroirs de firmas importantes y de plena tendencia, con presencia también de algún pequeño productor.

El establecimiento cuenta con tres espacios diferenciados. En la planta de arriba se encuentra el comedor propiamente dicho, con capacidad para 30 comensales, y un club privado que, en función de las necesidades del restaurante, podrá funcionar como una sala más, hará las veces de reservado para la celebración de eventos y encuentros privados –tiene capacidad para 24 personas – y donde los socios disfrutarán de selectas actividades en torno a la cultura y a la gastronomía. Por su parte, la planta baja alberga una zona más informal donde opera en horario ininterrumpido una carta de tapas gastronómicas con propuestas como las hamburguesas Rossini, la tortilla de patata desestructurada Arrayán, los brioches de rabo de toro o las cremosas de jamón (croquetas). Se sirven vinos por copas, destilados prémium y cócteles clásicos preparados con la maestría y la elegancia esperable en tan distinguido ambiente.

restaurantearrayan.es