La Torre by Marañón. Cocina contemporánea a un paso de Santander.

Begoña A. Novillo24/05/2022
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Situado a tan sólo media hora de Santander, en un antiguo palacio de indianos de estilo renacentista montañés que data de 1872 en el que también encontramo un hotel gestionado por la familia, el restaurante La Torre by Marañón esconde el proyecto más personal de Javier Marañón, discípulo de Martín Berasategui, Eneko Atxa e Hilario Arbelaitz.

En un espacio amplio, elegante, confortable y cuidadosamente decorado, Javier desarrolla una cocina creativa, de raíces y técnica impoluta, en la que la matera prima de proximidad (verdudas, huevos, carnes...) es principal protagonista. Su cocina resulta muy personal y está basada en la tradición y el producto de cercanía, principalmente de su huerta (tomates, lechugas, pimientos...), ganaderías propias (vacas, ovejas,...), y está teñida con toques de modernidad y cuidadas presentaciones que sorprenden al comensal más avezado. Una cocina que sorprende y atrapa al primer mordisco. Una cocina que busca el reconocimiento a modo de estrella y que estoy segura, pronto lo tendrá.

La carta no es muy larga pero está plagada de excelentes propuestas enfocadas a grandes pescados del Cantábrico y sabrosas carnes a la brasa de carbón de encina. Dispone de varios menús que según el número de pases varían en precio: Tradición (55 €), compuesto por entrantes, snacks y mantequilla artesana, paleta ibérica, ensalada de bogavante, chuleta de vaca y tarta de queso; y dos menús de autor, el Degustación (48 €, snacks y mantequilla, dos entrantes, carne, pescado y postre; maridaje, 19 €) y el Gastronómico (68 €, snacks y mantequilla, cuatro entrantes, carne, pescado, prepostre y postre; maridaje, 25 €). Además, un restaurante que se precie ha de tener una sala acorde a su cocina y una solvente carta de bebidas y en La Torre ambas se cuidan al máximo.

Una visita a este restaurante "obliga" a recorrer sus alrededores, pues encontramos el lugar perfecto para el disfrute de la buena cocina y la desconexión junto a la naturaleza y al mar, a un paso de las playas de Langre, Galizano (ambas protegidas), Loredo y Somo, el Parque Nacional de Cabárceno (a 18 km), el faro de Ajo –sito en la localidad homónima– y otros lugares de interés como Santoña, Santillana del Mar y la propia Santander.

Ya no hay excusa para hacer una escapada gastronómica y La Torre by Marañón es una gran elección. ¿no crees?

restaurantetorregalizano.com