Oceánika, donde nada es lo que parece.

Begoña A. Novillo26/07/2022
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Seguro que habéis estado u os han hablado de la experiencia transmutadora de comer en Oceanika o de Carlos Pérez, el camarero más apasionado del gremio, que además es propietario de este local al que siempre apetece volver. Pues Carlos, Oceanika y su deliciosa comida criolla -original, divertida, y donde predominan los sabores frescos y llenos de fantasía y trampantojos- siguen en el mismo lugar en el que cumplen 5 años y trae riquísimas novedades.

Para celebrarlo, se incorporan a la carta muchos y muy buenos ceviches con una vuelta de tuerca sobre los que todo el mundo ha probado en la capital, y sin escatimar en la calidad. Ejemplo de ello son el Ceviche carretillero, con rabas de calamar, algas marinas y salsa tártara; el de atún, “umami total”, como promete la carta; el verdoso, de marisco - gambas, almejas, mejillones, pulpo, vieiras y corvina- en salsa verde hecha a base de cilantro; el de vieiras; o el Ceviche a la llama, que va envuelto en hoja de plátano y se termina en mesa. Con auténtico sabor peruano encontramos la Vieira asada al ají amarillo, con rocoto y choclos fritos. Y qué decir de su sección de Tiraditos, como el Tiradito de atún al estilo nikkei, con salsa de soja y palomitas para ‘mojar’.

Pero de lo que no cabe duda es que platos como la Cafetera desestructuradora, que en realidad es un caldo con pescado, marisco y verduras; los Churros con chocolate, o lo que es lo mismo, fritos de maíz para mojar en pasta de judía negra; o el Temaki a la andaluza, que es cazón en adobo envuelto en hoja de lechuga, sorprenden y mucho porque el trampantojo está presente en cada uno de ellos (no te cuento más).

Si eres carnívoro, en la carta también encontrarás estupendas propuestas como el original Lomo saltado, que es una de sus especialidades y llega a la mesa en un molcajete de piedra volcánica y como remate qué mejor que probar alguno de sus delicosos postres: ¿un Sweet sushi? ¿O mejor alguno de los recién llegados? Como el Suspiro limeño, hecho con crujiente de jengibre, helado de pisco sour y coronado con fresas y sirope. Todos son caseros y son el broche ideal, junto con alguno de sus cócteles, para una experiencia inolvidable y seguro que muy ‘repetible’.

oceanika.com