10 Imprescindibles en Palermo.

Begoña A. Novillo08/10/21
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1. Catedral de Palermo.

Se erige majestuosa en uno de los ejes de la ciudad, la Via Vittorio Emanuele. Como le pasa a algunas catedrales, resulta espectacular por fuera pero algo decepcionante por dentro, pero es visita obligada para comenzar nuestra ruta por la ciudad.

Una vez dentro, puedes visitar la cripta, ver las tumbas de diferentes reyes y reinas, incluyendo la tumba del rey Roger II o visionar el tesoro de la catedral, una colección de joyas reales del siglo XII. Si además, no te importa subir escaleras, te recomiendo subas a las alturas para disfrutar de las vistas.

2. Palacio de los Normandos.

También conocido como Palacio Real, fue sede de los reyes de Sicilia y del Parlamento siciliano.  Situado en Piazza Independenza, en su interior encontramos uno de los tesoros más impresionantes de la ciudad, la Capilla Palatina, considerada el mejor ejemplo del estilo árabe-normano-bizantino que predominó en la Sicilia del Siglo XII y, para muchos, el lugar más bonito de la ciudad.

Desde 1947, el palacio alberga la Asamblea Regional Siciliana y en julio de 2015, el conjunto «Palermo árabe-normando y las catedrales de Cefalú y Monreale" fue incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

3. San Juan de los Eremitas.

Muy cerca del anterior encontramos esta iglesia medieval normanda muy reconocible por sus cúpulas rojas en las que se evidencia la permanencia de la cultura árabe y elementos góticos (campanario). Una vez dentro, encontramos un precioso claustro, con un lujoso jardín -es la parte mejor conservada del antiguo monasterio-, que destaca por sus pequeñas columnas dobles decoradas con motivos vegetales en sus capiteles y que soportan arcos ojivales. Al igual que el anterior, fue incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

4. Quattro Canti.

Cuando visites Palermo, deberías dar un paseo por esta encrucijada para admirar estas 4 fachadas perfectamente simétricas. Todas están construidos sobre el mismo modelo: en la base, una fuente que representa las estaciones; en el primer nivel, las estatuas de 4 reyes españoles que tuvo la ciudad y en el último nivel, las representaciones de los 4 santos patronos de Palermo.

5. Teatro Massimo Vittorio Emanuele y TeatroPoliteama Garibaldi.

El Teatro Massimo de Palermo, inaugurado en 1897, fue el teatro de ópera más grande de Italia y el tercero de Europa tras e de París y Viena. Cerrado en 1974, no volvió a abrirse hasta 1997 después de 23 años de trabajo. La visita es cara (8€) y, si conoces teatros de otras ciudades, como los anteriormente citados, el de Buenos Aires, incluso el Teatro Real, la visita es innecesaria. Por cierto, en su escalinata se grabó la escena de El Padrino en la que muere su hija Mery.

El Teatro Politeama está cerrado en estos momentos pero merece la pena dar una vuelta para conocerlo. La entrada está constituida por un arco de triunfo coronado por la cuádriga de bronce de Apolo, obra de Marco Rutelli, acompañada por una copia de caballos de bronce de Benedetto Civiletti.

6. Galería Regional de Arte Siciliano (Palacio Abatellis).

Para mí el museo más interesante a visitar es el Museo Regional de Arte de Sicilia situado en el Palacio Abatellis, un palacio gótico catalán del S.XV, antigua residencia de Francesco Abatellis, maestro portuario del Reino de Sicilia. Cuenta con una importante colección de pinturas, estatuas y frescos como La Anunciación y Retrato de un hombre joven; la Virgen de la leche; la Annunziata o el gran fresco extraordinario del Triunfo de la muerte.

7. Catacumbas de los Capuchinos.

Actualmente y a causa del Covid están cerradas pero es uno de los lugares más interesantes de la ciudad. Según el censo de 2011, existen cerca de 8000 cadáveres y 1.252 momias. En sus inicios sólo los monjes podían ser enterrados en ellas, pero con el paso del tiempo comenzaron a ser enterrados comerciantes, burgueses, oficiales del ejército con uniformes de gala, jóvenes mujeres vírgenes, que murieron antes de poder casarse, vestidas con su traje de novia y niños (especial visita merece la pequeña Rosalía Lombardo, un caso único y sorprendente).

8. Excursiones: La catedral de Monreale y Cefalú.

Si tu visita es de más de un par de días, no dejes de visitar la Catedral de Monreale y el precioso pueblo de Cefalú y su catedral, ambas iglesias son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Al contrario que la de Palermo, la Catedral de Monreale es sencilla por fuera pero impresionante por dentro. La visita a la iglesia es totalmente gratuita y es un ´indispensable´. El bus turístico tiene ruta directa.

Fundada en 1172, es uno de los mayores logros del arte normando en el mundo y es famosa por los impresionantes mosaicos dorados que cubren todo su interior en los que se pueden contemplar escenas tanto del Antiguo Testamento, como del Nuevo Testamento.

Cefalú se encuentra a 1 hora de Palermo y puedes ir en tren desde la Estación Central por un precio de 6€ el trayecto. Es una ciudad preciosa en la que no faltan maravillosos paisajes, estrechas y coquetas calles, una estupenda playa donde relajarse y una atractiva catedral de arquitectura normanda, cuyos mosaicos están entre los más famosos del mundo.

9.Mercados ( Ballaro, Vucciria, el Capo).

En Palermo, la gastronomía juega un lugar importante y sus mercados son prueba fehaciente de la variedad, la calidad y sus grandes precios. En ellos podemos hacer la compra de carnes, quesos, frutas o verdauras, adquirir unos zapatos o un bolso y, si nos entra el hambre, podemos degustar platillos típicos, pescados recién hechos o sabroso pulpo hervido al instante. Ambiente bulliciosos, olores de todo tipo y vocerío a raudales, convierten los mercados en lugares de gran ambiente que merece la pena visitar.

10.Gastronomía.

Pero ¿qué comer en Palermo? El plato rey es la “pasta con le sarde” (pasta con salsa de sardinas, piñones, pasas e hinojo silvestre) aunque también podrás probar recetas tan suculentas como el “sformato di anelletti” (pasta en forma de anillitos cocinada al horno con salsa de tomate, carne molida, verduras, piñones, uvas pasas), pizzas de exhuberantes masas, los famosos arancini (bolas de arroz empanas y fritas rellenas de queso), cremosos helados de sabores imposibles o los gustosos cannolis (masa enrollada en forma de tubo que dentro lleva ingredientes mezclados con queso ricota).