Al rico cocidito madrileño: Pancipelao.

Begoña A. Novillo24/02/2021
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El 27 de febrero es el Día Internacional del Cocido, una iniciativa que tiene como objetivo la promoción de uno de los platos más característicos y diferentes de la gastronomía española.

El cocido es sin duda uno de los platos más antiguos y populares, del que hay muchas variantes. El más popular, desde luego, es el madrileño, pero no hay que perder de vista el maragato (que se come al revés) y cuya cuna es la Maragatería en León, y más concretamente la localidad de Castrillo de los Polvazares dedicada casi en exclusiva a servir este plato, el montañés y lebaniego, con pequeñas variaciones, de Cantabria, la olla ferroviaria (con alubias en vez de garbanzos), el de Lalín, que ha hecho de su cocido y su feria una fiesta reconocida como de Interés Turístico Internacional, el andaluz que incorpora calabaza y habichuelas, el cocido de pelotas de Murcia y Almería, el gallego que también lleva grelos, la escudella, la olla podrida, el rasol la berza gaditana, los pucheros andaluces o valencianos, el pote asturiano... y tantos otros. Por supuesto, también hay versiones en otros países, como el cocido portugués, el sancochano peruano, el caldo de res de Guatemala o el muy poco conocido eintopf y sus muchas variantes en Alemania.

Volviendo al cocido madrileño hay que decir que casi cada restaurante de la capital y de la Comunidad lo ofrece al menos un día a la semana, completo con vino y postre por 10 o 12 €, pero sin duda hay algunos “templos” que han hecho del cocido su seña de identidad. La mayoría de ellos participan en la 11ª Ruta del Cocido Madrileño que tiene lugar del 1 de febrero al 31 de marzo. Lo nuevo de este año marcado por la pandemia, el confinamiento en casa, las restricciones de horario y el toque de queda y lo incómodo que es comer con mascarilla, es que la mayoría de ellos, además de servirlo en sus locales, se han apuntado a la cada día mayor tendencia del servicio a domicilio lo que los finos llaman take away o delivery, y han adaptado sus platos para que puedan llegar en perfectas condiciones a casa y disfrutarlos en pareja o en familia, tras unos minutos para calentarlo.

Pancipelao es uno de los restaurantes valientes que se ha atrevido a abrir sus puertas en el verano de 2020 en pleno barrio de Vallecas y que participa en dicha ruta. Su propietario, Tomás Gutiérrez, y su chef Pepe Filloa, ya cuentan con la experiencia de su restaurante en Velázquez, La Clave, y del cocido que allí sirven. Su cocido lo puedes disfrutar en su renovado local, a domicilio o lo puedes recoger en el establecimiento. Respeta sus cuatro vuelcos: croqueta de pringá, sopa, garbanzos, verduras y viandas que se pueden disfrutan sin moverse del sofá de casa, al mismo precio que en el local: 21€. Empezando por la croqueta elaborada con el tocino, el chorizo y la morcilla sobrantes del cocido, éste reúne una veintena de delicias de nuestra geografía: garbanzo ecológico castellano, cultivado en exclusiva en la comarca abulense de La Moraña, morcillo de vaca vieja gallega, tocino ibérico de Fregenal de la Sierra, chorizo y morcilla asturianos... Una delicia que acompaña estos tiempos de frío.

c/ Sierra de Alquife, 26. Tel.: 91 477 79 20 - pancipelao.com