POPA: personalidad arrolladora, platos únicos.

Begoña A. Novillo18/11/2020
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Es gratificante encontrar cocineros atrevidos, imaginativos, que impregnan su personalidad en platos únicos que sorprenden al primer bocado. Es el caso de Willy Moya.

Al frente de Popa, el chef nos muestra una cocina plagada de estilo, de lo más ecléctica y un sello muy, muy personal. El chef está viajado, y eso, se nota. Su cocina está marcada por el producto de calidad y se inspira en ciudades como Sevilla o Estambul.

Un local amplio, dividido en varios espacios y dos terrazas -una exterior y otra interior-, dan cabida a dos cartas diferenciadas (una más gastronómica pensada para el comedor principal y la terraza interior y otra más sencilla, dirigida a la terraza exterior y la amplia sala) en la que Moya ofrece lo mejor de sí: platos frescos, divertidos, con un toque de sofisticación y algunos de ellos con aires orientales. La barra de Popa cobra especial protagonismo y se ha convertido en un ´must´ en la zona. En su carta, más informal, encontramos chacinas, quesos, patatas bravas, croquetas de jamón, pollo frito o chipirones a la plancha, entre otros.

Los productos del mar son también indispensables en una carta pensada para gustar: gambas al ajillo o coquinas conviven con las mejores carnes: costilla de vaca a baja temperatura o lomo de vaca madurada.

Mención aparte merece sus entrantes que revelan el gusto del cocinero por la tradición culinaria más popular y en la que el producto cobra vital importancia: patatas fritas con boquerones, paté ibérico al oloroso con escabeche cohabitan con el jamón ibérico con regañás, entre otros.

Si eres osad@, te gusta arriesgar y eres amante de la sorpresa, has de ponerte en las manos del chef y probar "Lo que diga Wily"; éste te sorprenderá con platos que no figuran en la carta pero que no te dejarán indiferente. Una fórmula pensada para aquellos comensales que no saben qué pedir, pero sí cuánto gastar. Por un precio que varía según mercado y según las apetencias del comensal, Moya improvisa un menú pensado para gustar y dejar huella con ejemplos como la Navaja con leche de tigre de fruta de la pasión, Vieira Kimchi, o el Pargo a la parrilla con salsa de buey acidulada y puré de zanahoria.

No puedo olvidarme de la sección Postres. Moya es pastelero formado en Le Cordon Bleu de París, por lo que siempre que vayas a Popa, has de guardar un hueco para disfrutar de ese toque especial que el chef ofrece a los más golosos. Un momento único que culminará una experiencia de lo más exclusiva que, estoy segura, desearás repetir.

Popa ya se ha consolidado como una dirección de visita obligada entre aquellos que disfrutan con la buena gastronomía. ¿eres uno de ellos? y, si es así, ¿a qué esperas para conocer POPA?

Dirección: Santa María Magdalena, 14 (edificio Proa). Madrid

Teléfono: 91 345 98 31

Horarios: De lunes a miércoles, de 8:00 a 16:00 h. Jueves y viernes, de 8:00 a 24:00 h. Sábados, de 12:00 a 16:30 h y de 20:00 a 24:00 h. Domingos, de 12:00 a 18:00 h.

Precio medio: 35 € por persona Precio menú del día: 15 €