Más de 300 Soletes para no parar de disfrutar esta Semana Santa.

Begoña A. Novillo24/03/2026
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Con la llegada de la primavera, el calendario se llena de promesas: días más largos, escapadas improvisadas y ese deseo casi instintivo de salir a descubrir nuevos rincones. En ese contexto, los nuevos Soletes de Guía Repsol irrumpen como una invitación irresistible a viajar con el paladar, a detenerse sin prisa y a saborear cada destino.

Más de 300 nuevos establecimientos se suman a esta edición, configurando una ruta gastronómica que atraviesa paisajes naturales, pueblos con historia y ciudades vibrantes. No se trata solo de comer bien —que también—, sino de encontrar lugares con alma: terrazas bajo palmeras, casas de comidas escondidas entre montañas o barras urbanas donde todo ocurre.

La selección de este año parece diseñada para exprimir cada minuto de la Semana Santa. Desde enclaves junto a parques naturales hasta direcciones a pocos pasos de monumentos emblemáticos, los Soletes se consolidan como ese mapa secreto que convierte cualquier parada en un acierto.

Una de las tendencias que marca esta edición es la incorporación de espacios donde la experiencia gastronómica se prolonga más allá de la mesa. Restaurantes con habitaciones, ventas tradicionales en plena sierra o hoteles con propuestas culinarias propias invitan a quedarse. Ya no se trata solo de hacer una parada en el camino, sino de convertirla en destino. Estos lugares responden a una nueva forma de viajar: más pausada, más sensorial. Despertar en plena naturaleza, desayunar sin prisa y dejar que el día se construya en torno a los sabores del territorio.

Entre las incorporaciones destacan también numerosos proyectos recientes que, en muy poco tiempo, han logrado captar la atención del público local. Cocinas inquietas, conceptos frescos y propuestas que mezclan tradición y contemporaneidad definen a esta nueva generación de hosteleros. Son bares, puestos de mercado y pequeños restaurantes que entienden la gastronomía como algo cercano, accesible y, sobre todo, disfrutable. Lugares donde se percibe la energía de lo que acaba de empezar, pero con la seguridad de quien sabe lo que hace.

Parte del encanto de los Soletes reside en su capacidad para sorprender. En esta edición aparecen espacios difíciles de encasillar: desde comedores de escuelas de hostelería hasta tiendas de vinilos con cocina o tabernas cooperativas. Sitios que rompen con lo convencional y que convierten la experiencia en algo memorable.Y, por supuesto, no faltan los clásicos reinterpretados: bares de toda la vida en cascos históricos, casas de comidas en entornos rurales o chiringuitos con sabor a mar que mantienen viva la esencia de la gastronomía popular.

Con más de 5.000 establecimientos reconocidos desde su creación en 2021, los Soletes se han consolidado como la distinción más cercana de Guía Repsol. Lejos de la formalidad de otros reconocimientos, aquí prima la recomendación honesta: ese sitio al que llevarías a un amigo sin dudarlo. La filosofía es clara: poner en valor lo cotidiano cuando se hace bien. Una caña perfectamente tirada, una tapa memorable o un arroz que justifica el viaje. Pequeños placeres que, sumados, construyen grandes recuerdos.

Tras un invierno largo, esta nueva edición llega en el momento justo. La naturaleza está en su mejor versión, las ciudades recuperan su ritmo y el cuerpo pide movimiento. Y en medio de todo eso, los Soletes funcionan como brújula. Porque viajar también es comer. Y comer, cuando se hace en el lugar adecuado, puede ser la mejor forma de entender un territorio.

Esta primavera, más que nunca, el plan está claro: dejarse llevar… y seguir el rastro de esos pequeños soles amarillos que prometen, sin hacer ruido, grandes momentos.

guiarepsol.com