Bottega Bernacca, Italia en estado puro.
En el número 10 de la calle Bonavista, en pleno corazón de Gràcia, acaba de abrir sus puertas Bottega Bernacca, la casa de pasta que ha conquistado Brasil y que ahora se presenta en Barcelona con la ambición de convertirse en un nuevo referente mediterráneo. Detrás del proyecto está el cocinero catalán Gerard Barberan, formado en grandes casas y conocido por su etapa como chef ejecutivo de Cipriani Ibiza, y su socio y amigo Davide Bernacca, restaurador italiano afincado en São Paulo y alma de la marca.
La historia conjunta de ambos arranca hace más de una década, cuando se conocieron en Ibiza. De aquella conexión surgió la versión ibicenca de Bottega Bernacca, que años más tarde regresaría a Brasil para convertirse en un auténtico fenómeno: cinco locales propios y un estilo de cocina que ha redefinido la pasta al dente en São Paulo. Además, Barberan y Bernacca lideran Kuro, su proyecto de alta cocina japonesa que ostenta una estrella Michelin y aspira a la segunda.

En Barcelona, Bottega Bernacca despliega un ideario culinario centrado en el respeto absoluto por el producto y en una pasta tratada casi como una ceremonia. La cocción es el eje: 12 a 14 minutos para la pasta seca y 4 a 5 para la fresca, buscando una textura crocante, firme y profundamente al dente. La fresca se elabora a diario en casa —como el magistral tuorlo en raviolo con trufa negra fresca—, mientras que la seca procede de pequeños pastificios artesanales italianos.
La carta ofrece seis pastas que van de la cacio e pepe a una carbonara impecable, pasando por una pugliese o unos spaghettoni al pomodoro de sorprendente pureza. La creatividad no eclipsa el producto: lo realza.
Para abrir boca, una selección de antipasti de fondo local e italiano: alcachofas alla romana, berenjenas alla parmigiana, mortadela DOP con stracciatella y pistachos, bresaola de wagyu A5, o una delicada lengua tonnata. Entre los segundos, Barberan aprovecha la proximidad a los productores para trabajar con materia prima de máximo nivel: bacalao alla livornese, rape a la brasa, o un chuletón de vaca sin artificios.

La carta líquida está en evolución, pero ya cuenta con 82 referencias entre vinos italianos y locales, con especial atención a los espumosos. No falta Le Galline, el proyecto de viticultura inclusiva impulsado por Bernacca, que suma una nota emocional a la selección.
Bottega Bernacca abre de martes a sábado de 19 a 23 h, con un ticket medio de 60 €, y llega con la voluntad clara de integrarse en el paisaje gastronómico barcelonés desde la autenticidad y el producto.
bottegabernacca.com

