Buensolete: cuando hacerlo bien también cuenta.
Guía Repsol pone en marcha Buensolete, una nueva distinción que reconoce a los establecimientos que apuestan por una hostelería más responsable, desde el producto de proximidad hasta el cuidado de las personas y la gestión eficiente de los recursos.
Hay lugares en los que comer bien va mucho más allá de lo que llega al plato. Son establecimientos que cuidan el producto, procuran reducir el desperdicio, optimizan el consumo de agua y energía y, al mismo tiempo, prestan atención a quienes hacen posible cada servicio. A ese tipo de hostelería quiere poner el foco Guía Repsol con Buensolete, una nueva distinción destinada a reconocer a los Soletes comprometidos con hacer las cosas cada vez mejor.
La convocatoria arranó el pasado 25 de septiembre, coincidiendo con el Día Mundial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y está abierta a los más de 5.000 establecimientos que integran actualmente la comunidad de Soletes de Guía Repsol. Restaurantes y casas de comidas, bares, tascas, cafeterías, pastelerías, heladerías, chiringuitos, terrazas, establecimientos de fast good y vinotecas podrán presentar su candidatura. Las distinciones se entregarán en septiembre de 2027, en una edición extraordinaria de carácter anual.

El concepto parte de una idea sencilla: reconocer no solo los resultados, sino también la actitud y la voluntad de avanzar. Producto local y de temporada, gestión de sobrantes y mermas, reducción de residuos, ahorro energético y de agua o consumo responsable son algunas de las prácticas contempladas. La sostenibilidad social también forma parte de la ecuación, con aspectos como favorecer la conciliación o incorporar a personas en riesgo de exclusión.
Para establecer los criterios del Buensolete, Guía Repsol ha tomado como referencia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas. La propuesta busca, en definitiva, que pequeñas decisiones cotidianas tengan un impacto positivo y que cada negocio pueda avanzar en función de sus posibilidades y dimensiones.
La nueva distinción se integra así en la evolución de Guía Repsol, que en los últimos años ha incorporado a su mirada gastronómica conceptos como la sostenibilidad, el kilómetro cero, la economía circular, la integración y la coherencia de los proyectos. Una forma de ampliar el foco y reconocer también esa hostelería de diario que, sin necesidad de grandes gestos, trabaja para hacer las cosas mejor.
Más que una etiqueta, Buensolete pretende convertirse en un estímulo para una comunidad hostelera que ya está cambiando. Porque cuidar el entorno, aprovechar mejor los recursos y cuidar a los equipos también forma parte de la nueva cultura gastronómica.
guiarepsol.com


