Dani Brasserie: el Mediterráneo de Dani García mira a Madrid desde las alturas.

Begoña A. Novillo23/08/2026
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Hay restaurantes que entienden que el verano no consiste únicamente en cambiar algunos platos de la carta. También implica modificar el ritmo de la mesa, buscar elaboraciones más frescas y, sobre todo, aprovechar esos espacios privilegiados que permiten disfrutar de la ciudad mientras se come. Es el caso de Dani Brasserie, el restaurante de la séptima planta de Four Seasons Hotel Madrid, que adapta su propuesta al buen tiempo con una cocina mediterránea en la que el producto, la técnica y la brasa siguen siendo las principales señas de identidad.

La temporada invita a empezar por propuestas ligeras y de marcado carácter vegetal, como las alcachofas a la plancha con yema de huevo de corral y puré de berenjena a la brasa, o el carpaccio de tomates con stracciatella y pesto de pistacho. También permanece uno de los iconos de la casa, el Tomate Nitro y gazpacho verde, acompañado de tomate seco, pimiento verde y tartar de quisquillas.

El apartado marino adquiere especial protagonismo. El raw bar incorpora platos como el carpaccio de cigala, servido con crema de coliflor caramelizada y piñones, y el tartar de ventresca con ajoblanco, reducción de Módena y velo de mosto. Son elaboraciones en las que el producto ocupa el centro de la escena y que encajan especialmente bien con el ambiente de la terraza.

Para quienes buscan platos con algo más de contundencia, la carta mantiene una interesante selección de pastas y arroces. El arroz meloso de hierbas con burrata y verduras de temporada aporta una lectura vegetal y mediterránea, mientras que los linguini con carabinero a la brasa, salsa de tomate cítrico y albahaca elevan la intensidad marina y recuperan el protagonismo del fuego.

Y es precisamente la brasa la que marca el paso en los principales. Lubina salvaje asada al aceite de piel de limón, pulpo gallego de roca con ajada gallega, ventresca de atún rojo a la brasa o presa de cerdo ibérico de bellota son algunas de las opciones que reflejan la cocina de Dani García, donde el fuego aporta profundidad sin disfrazar la materia prima. Entre los clásicos permanece también el lenguado Meunière, terminado en mesa, mientras que los amantes de la carne pueden optar por el solomillo de vaca retinta madurado a la brasa.

La propuesta más informal encuentra su espacio en una selección de platos pensados para compartir. Gildas de ijada de atún, ensaladilla de anguila ahumada, anchoa 00 del Cantábrico, mejillones emulsionados o las bravas de Dani funcionan como ese picoteo que pide una terraza y una sobremesa sin reloj. Para los más contundentes, siguen la Hamburguesa Rossini y el Dani’s Club Sándwich, uno de los platos reconocibles de la casa.

El capítulo dulce tampoco se queda al margen de la temporada. El tocino de cielo con yogur de yuzu, la milhojas de frambuesa o la tartaleta de chocolate blanco con hierbabuena introducen notas frescas y cítricas, mientras que las crêpes Suzette, terminadas en mesa, aportan ese punto de espectáculo que siempre funciona en una comida relajada.

Más allá de la cocina, Dani Brasserie juega con una de sus grandes bazas: su ubicación. Desde la séptima planta de Four Seasons Hotel Madrid, la experiencia se prolonga hacia la azotea y encuentra en la propuesta líquida un complemento natural. La carta Spring & Bubbles apuesta por highballs frescos, aromáticos y efervescentes pensados para acompañar el aperitivo, la sobremesa o ese momento del día en el que Madrid empieza a cambiar de luz.

Una cocina mediterránea con el sello de Dani García, producto de temporada y el atractivo de comer con la capital a los pies. En verano, Dani Brasserie encuentra en la terraza el escenario perfecto para hacer que la gastronomía se disfrute también con los cinco sentidos.

danibrasserie.com