Eduardo Guerrero vuelve a Madrid con ‘Códigos’, un viaje al flamenco más personal.
Madrid se prepara para recibir de nuevo a Eduardo Guerrero, uno de los nombres imprescindibles del flamenco contemporáneo. Del 3 al 6 de septiembre, el Teatro Fígaro acogerá, en cuatro únicas funciones, el estreno nacional de Códigos, su nuevo espectáculo, una propuesta en la que el bailaor gaditano se mete de lleno en una búsqueda personal sobre la identidad, la memoria y la necesidad de reinventarse sin perder de vista las raíces.
Acompañado por José del Calli al cante y Pino Losada a la guitarra, Guerrero plantea un espectáculo íntimo, casi como un diálogo a tres bandas en el que baile, voz y guitarra se encuentran con total libertad. Aquí no hay grandes artificios: el protagonista es el cuerpo, el movimiento y esa energía que caracteriza al artista.
“Tradición y futuro dejan de ser opuestos para hablar un mismo idioma”, explica Guerrero sobre una pieza que pretende romper con los códigos heredados para descubrir nuevas formas de expresión. Su flamenco bebe de la tradición, pero también de influencias tan alejadas como el kabuki japonés y la danza butoh, que incorpora a un lenguaje escénico marcado por la fuerza física y la expresividad.

En Códigos, el escenario se convierte en un espacio de transformación. Guerrero se enfrenta a sus propios límites físicos y emocionales y lleva el baile hasta ese territorio en el que la técnica deja paso al instinto. “No busco el aplauso, busco sobrevivirme”, afirma el bailaor, dejando claro que su propuesta va mucho más allá de una sucesión de pasos y coreografías.
La dirección y coreografía corren a cargo del propio Eduardo Guerrero, mientras que Pino Losada firma la música original. El vestuario es obra de Paloma de Alba y el calzado, de Begoña Cervera.
El regreso a Madrid llega, además, en un momento especialmente intenso para el artista. Su compañía mantiene seis espectáculos en gira —Guerrero, Desplante, Debajo de los pies, Faro, Origen y Onírico— y prepara nuevos compromisos internacionales. En los próximos meses, Guerrero viajará de nuevo a Japón y Rusia, además de pasar por escenarios nacionales como el Teatro Villamarta de Jerez, dentro de los actos del 150 aniversario de Manuel de Falla.
Cuatro noches para descubrir Códigos y acercarse a ese flamenco de Eduardo Guerrero que no se conforma con repetir fórmulas. Un baile visceral, contemporáneo y profundamente conectado con lo ancestral, donde cada movimiento parece buscar una respuesta a una pregunta esencial: qué queda de nosotros cuando nos despojamos de todo lo demás.


