EMi: un viaje gastronómico sin fronteras en el corazón de Madrid.
En un momento en el que la alta cocina busca constantemente nuevos lenguajes, EMi irrumpe en la escena madrileña como una propuesta que trasciende geografías. Su cocina se construye como un cruce de caminos donde convergen culturas, técnicas y sensibilidades: una base inspirada en la Nueva Cocina Nórdica dialoga con la precisión japonesa y la sutileza coreana, siempre bajo un mismo hilo conductor —la estacionalidad, el respeto por el entorno y la pureza del sabor.
Detrás de este relato culinario se encuentra Rubén Hernández Mosquero, una figura que entiende la cocina como lenguaje y cuya trayectoria es, en sí misma, un mapa del mundo. Desde su origen en Reina (Badajoz) hasta cocinas de referencia en Tokio, Copenhague o Nueva York, su regreso a Madrid no es un punto final, sino el comienzo de una narrativa propia. Su paso por casas como Noma, Geranium, Azurmendi o Atomix —donde lideró el área de desarrollo en una etapa clave de crecimiento— ha definido una mirada técnica, pero también profundamente personal. EMi es, en esencia, su forma de contar una historia propia convirtiéndose así en un espacio de expresión honesta, donde cada plato destila años de aprendizaje en algunos de los restaurantes más influyentes del panorama internacional. Su cocina no pretende epatar, sino emocionar desde la honestidad del producto y la precisión técnica. Se percibe una evolución constante, una inquietud creativa que se traduce en platos vivos, en permanente diálogo con el entorno y la temporada.

En EMi no hay carta, sino una historia que se cuenta en forma de menú degustación. Catorce pases que trazan un recorrido por las vivencias del chef: tres snacks iniciales, una secuencia de platos fríos y calientes, prepostre, postre y petit fours. Una propuesta que se ofrece por 195€, concebida como una experiencia coherente y en constante diálogo con el producto.
Más allá de la propuesta culinaria, EMi apuesta por una experiencia integral. El espacio, de más de 200 m², ha sido concebido para acoger sin imponer: ambiente relajado, servicio cercano y una cocina abierta que invita a observar el pulso creativo en tiempo real. La barra, con capacidad para doce comensales frente a la cocina vista, se convierte en el epicentro del diálogo entre sala y fogones. El restaurante cuenta además con un reservado íntimo para pequeños grupos y una bodega visible que anticipa la importancia del vino en la experiencia. En la planta superior, lejos de miradas, se desarrolla el trabajo silencioso: fermentaciones, investigación y evolución constante de los platos.

El vino, lejos de ser un acompañamiento, se eleva aquí a protagonista. La bodega de EMI es un discurso en sí mismo. La selección de vinos —cuidadosamente escogidos— apuesta tanto por grandes etiquetas como por pequeños productores que trabajan con sensibilidad y carácter. El maridaje, lejos de ser obvio, busca sorprender. Copas que elevan el plato, que lo contrastan o lo prolongan, construyendo una experiencia que se desarrolla en capas. La bodega combina etiquetas de carácter con hallazgos inesperados, alejándose de lo convencional. Los maridajes —Lirios (175€), Nubes (300€) y Estratosfera (600€)— invitan a explorar distintas alturas sensoriales, diseñados para sorprender, complementar y ampliar el universo de cada plato. El equipo de sala, con conocimiento y cercanía, guía al comensal sin imponer, adaptándose a cada perfil.

En sala, Miguel Ángel Millán aporta una dimensión igualmente excepcional. Considerado uno de los sumilleres más influyentes del panorama actual, su trayectoria incluye algunos de los templos gastronómicos más emblemáticos de España como Jockey, Kabuki Wellington o DiverXo. Su enfoque, a la vez técnico y emocional, le ha valido reconocimientos internacionales como el 50 Best Beronia World's Best Sommelier Award.
Por todo lo anterior, no sorprende por tanto, que desde su apertura en agosto de 2025, el proyecto haya acumulado reconocimientos de gran calibre: una estrella Michelin en la guía 2026, el premio a Mejor Nueva Apertura Internacional por La Liste, el T de Oro de Tapas Magazine y los galardones a Chef y Restaurante Revelación de Metrópoli.

EMi no es solo un restaurante: es una declaración de intenciones. Un lugar donde la técnica se pone al servicio de la emoción, donde el viaje continúa en cada pase y donde Madrid se reafirma, una vez más, como uno de los grandes destinos gastronómicos del mundo.
emimadrid.com

