Gdańsk, un tesoro a orillas del Báltico.
Gdańsk es de esas ciudades que has de visitar este 2026. No sólo por su historia o sus preciosos edificios, sino por sus gentes, sus paisajes o su gastronomía. Aquí comenzó la Segunda Guerra Mundial y a principio de los ochenta del siglo pasado surgió Solidaridad. A día de hoy, es una ciudad cosmopolita, fácil de recorrer y descubrir a través de sus calles, plazas y monumentos. Desde el 2019 ostenta el título de la Ciudad de la Concordia, Premio Princesa de Asturias y en 2025 su Mercado Navideño fue elegido el Mejor de Europa.
Podemos comenzar nuestro itinerario por la histórica Puerta Alta (Brama Wyżynna) o Puerta Dorada, o por la Puerta Verde (Brama Zielona), inicio de la Ruta Real conformada por las calles Długa (c/ Larga) y Długi Targ (c/ Mercado Largo). Durante nuestro recorrido encontraremos edificios únicos que acapararán nuestras miradas.
Continuamos con la visita al Ayuntamiento Principal o Ratusz Główny (c/ Długa 46). Data del S.XIV y alberga una importante colección de objetos y documentos. En temporada alta, merece la pena subir a la azotea del edificio para disfrutar de la vista panorámica de Gdańsk; además desde ahí podremos ver la silueta completa de la cercana Basílica de Santa María (c/ Podkramarska) que merece una visita aparte, sobre todo por su Reloj Astronómico, joya de la ciencia del s. XV, y el espectacular Juicio Final de Hans Memling (1473), una de las obras maestras de la pintura flamenca. Esta Basílica es el templo más grande de Europa construido de ladrillo. Inició su andadura en 1343 y en 1502 el maestro Henryk Hetzel colocó el último ladrillo de la bóveda. En los 26 pilares independientes, se apoya una magnífica bóveda de estrellas y cristales. Cuenta con una torre de 78 metros con mirador accesible, eso sí, ¡tras subir más de 400 escalones! El 20 de noviembre de 1965, el templo de Santa María fue elevado a la dignidad de Basílica Menor por la bula papal de Pablo VI.

La elegante Fuente de Neptuno es parada obligada en la Ruta Real. Se trata una obra maestra de estilo manierista del escultor italiano Tommaso Caccini, construida inicialmente en 1549 y transformada en 1633 en la fuente que conocemos hoy en día. Cuenta una de las leyendas de la ciudad, que Neptuno contribuyó a la invención del Goldwasser, el famoso licor de Gdańsk que contiene oro en su interior. Dice la leyenda que enfadado al ver a la gente echar monedas en la fuente, dio un golpe de su tridente al agua, convirtiendo las monedas de oro en pequeños trocitos que desde entonces adornan con su brillo el licor de hierbas.
El final de este trayecto nos llevará al río Motława y, una vez más, las coloridas casas burguesas en la ribera y la Isla de los Graneros (Wyspa Spichrzów) nos proporcionarán una preciosa estampa de la ciudad. Aquí encontraremos, y podremos visitar, la antigua puerta–grúa (Stary Żuraw) del siglo XV, en ladrillo y madera que servía antiguamente para la descarga de los barcos y reparación de sus mástiles. Hoy, contiene una parte del Museo Marítimo y es un edificio único en el mundo.
No nos podemos olvidar visitar la Catedral del Oliwa que, aunque se encuentra algo alejada del centro, es visita indispensable, sobre todo si quieres disfrutar de uno de sus conciertos de órgano que, durante unos minutos, te transportarán al cielo (7.876 tubos conforman esos órganos de estilo rococó). Tampoco te puedes perder la famosa “Calle del Ámbar”. Esta famosa resina fosilizada de los árboles, es otro de los distintivos de la ciudad de Gdańsk. Si queréis saber más, y escapar un rato del frío al aire libre, podrás acudir al Museo del Ámbar y si quieres comprar alguna pieza de recuerdo lo mejor es recorrer la calle y visitar alguna de sus preciosas tiendas.

Hablábamos al principio de este reportaje de Solidaridad. Pues bien, en el lugar que se desarrollaron aquellos acontecimientos encontramos un fantástico Museo, el European Solidarity Center (Centro Europeo de Solidaridad). Lo podrás hallar al norte del casco antiguo de la ciudad. Atravesarás la puerta número 2, tan significativa en las protestas y durante las huelgas que sucedieron en los 80 y una vez dentro del espacio una gran exposición, Roads to Freedom (El Camino hacia la Libertad), te espera para que la visites de principio a fin a través de sus fotografías, vídeos y diseños que cuentan cómo se desarrolló la lucha de Solidarność. Interesante es encontrar durante el recorrido las tablas donde se escribieron las famosas reivindicaciones de los huelguistas que han sido declaradas Patrimonio Mundial. Hay mucho más y todo muy interesante, pero no quiero hacer spoiler. Esta exposición bien merece una mañana de tu tiempo para verla con detenimiento.
Si hay excursiones fuera de la ciudad que merecen la pena son Sopot, donde el glamour se encuentra a cada paso, el Castillo de Malbork, un lugar especial que por la noche se convierte en único y “tenebroso” y la península de Westerplatte, lugar donde comenzó la II Guerra Mundial.
Sopot tiene un marcado carácter de balneario. Fue descubierta gracias a sus propiedades curativas a principios del s. XIX, atrayendo a grandes fortunas que pronto empezaron a fijar aquí sus residencias veraniegas. Algunas de ellas se encuentran en el actual centro de la ciudad, situado justo en la costa. Sorprende agradablemente el paseo marítimo de 500 metros que se adentra en las aguas bálticas. El paseo por este muelle de madera más largo de Europa es recomendado durante todo el año: la concentración de yodo en la punta más alejada es dos veces superior que en las playas de Sopot, de cuatro kilómetros de longitud.
El imponente Hotel Grand, uno de los más antiguos de la ciudad y localizado a pie de playa, invita a tomar un café con vistas al mar y a reflexionar sobre algunos personajes ya históricos o celebridades que se alojaron en sus elegantes suites: desde Hitler, Charles de Gaulle, Marlena Dietrich, Fidel Castro, hasta los contemporáneos como Putin.

El castillo de Malbork o castillo de Mariemburgo fue construido por la Orden Teutónica como una fortaleza militar al servicio de la Orden y denominado originalmente Marienburg (literalmente «Castillo de María»). Es un castillo digno de visita. Muy bien conservado y lleno de historia y grandes tesoros, si la visita es nocturna, la experiencia será inolvidable. Es un ejemplo clásico de fortaleza medieval y es el castillo medieval más grande del mundo construido con ladrillo, en estilo gótico báltico y uno de los más impresionantes de su tipo en Europa. El castillo y su museo, forman parte de la lista Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1997.
Si te gusta la historia a las afueras del centro la ciudad, podemos encontrar el lugar exacto donde comenzó la II Guerra Mundial. Hablamos de la península de Westerplatte. Aquí el 1 de septiembre de 1939, el acorazado alemán Schleswig-Holstein bombardeó una guarnición militar polaca situada en este lugar, marcando el inicio de la invasión alemana de Polonia. Los polacos resistieron heroicamente durante siete días, convirtiendo Westerplatte en un símbolo de resistencia. A día de hoy, se pueden visitar las tumbas de varios de los soldados fallecidos aquellos días cuyos restos fueron encontrados y desenterrados hace poco tiempo, una exposición de fotos de los acontecimientos acaecidos esos días, el cuartel prácticamente derruido y el monumento que se hizo en conmemoración a aquellos chavales que resistieron esa embestida inesperada. Un lugar donde la historia reside en cada palmo de tierra.
Entre visita y visita hay que hacer alguna parada para reponer fuerzas. Si por algo destaca Polonia en general es por su magnífica gastronomía. En Gdańsk puedes degustar los famosos Pierogis (empanadillas rellenas de carne, setas o queso); la famosa sopa de remolacha (Barszcz); el filete empanado (Kotlet Schabowy) y no te pierdas tampoco la Szarlotka (tarta de manzana). Deliciosos manjares que podrás encontrar en infinidad de restaurantes tradicionales como Gdański Bowke (gdanskibowke.com) o incluso cocina más moderna para degustar en locales recomendado por la Guia Michelin como el Piwna 47 (piwna47.pl). Además, cuenta con un restaurante con Estrella Michelin de un gran chef español, Arco by Paco Pérez.

Como curiosidad decirte que Gdańsk es una ciudad en la que han nacido personajes ilustres como: Lech Wałęsa, famoso sindicalista que lideró las huelgas en los astilleros de las que hablábamos anteriormente y Premio Nobel de la Paz; Jan Hevelius, astrónomo de Polonia del S. XVII, llamado el “padre de la topografía lunar” o Daniel Gabriel Fahrenheit, físico e ingeniero, conocido por haber desarrollado el termómetro de mercurio y la escala Fahrenheit de temperatura.
A día de hoy, muchas compañías aéreas viajan desde Madrid y otras localidades de España a Gdańsk por lo que no hay excusa para agendar este año 2026 una escapada a esta magnífica ciudad ¿no crees?
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