El III Salón de Vinos del Tiempo vuelve a triunfar en Madrid.
La tercera planta del Espacio COAM de Madrid volvió a convertirse ayer en el punto de encuentro imprescindible para los amantes de los vinos longevos con la celebración del III Salón de Vinos del Tiempo, una cita singular que reunió a algunos de los elaboradores más prestigiosos del país y que consolidó este encuentro como la gran referencia española dedicada a añadas antiguas y vinos de larga guarda.
Organizado por el Sindicato del Gusto, este salón –único en su género dentro del panorama vinícola nacional– volvió a poner en valor la nobleza del tiempo en el vino, reivindicando su madurez, complejidad y capacidad de emocionar. Una auténtica declaración de principios frente a la "dictadura de la juventud" que ha dominado el consumo en las últimas décadas.
Durante la jornada, los asistentes pudieron catar exclusivamente: Vinos blancos con más de 10 años de envejecimiento; Tintos con más de 20 años; Espumosos longevos; Generosos de categorías VOS y VORS, con envejecimientos medios de 20 y 30 años.
Esta estricta selección permitió el acceso a verdaderos incunables del vino español, ejemplos magistrales de longevidad y expresiones que muy pocas veces pueden degustarse reunidas en un mismo espacio.

La tercera edición del Salón de Vinos del Tiempo destacó por el altísimo nivel de las bodegas participantes, verdaderos referentes en la elaboración y envejecimiento de vinos de guarda. Entre ellas, acudieron a este encuentro:
Abadía Retuerta, Bodegas Aster, Bodegas Condado de Haza, Bodegas Marqués de Cáceres, Bodegas Mauro, Bodegas Montecillo, Can Sala (Ferrer Wines), Conde de los Andes, Familia Torres, Hacienda Monasterio, Jean Leon, La Rioja Alta, Osborne, Ossian, Ramón Bilbao, Herederos del Marqués de Riscal, Recaredo y Valdespino.
Cada una de estas casas ofreció un recorrido por sus vinos más venerables, aquellos que muestran cómo el tiempo puede magnificar la esencia de un terruño, refinar una elaboración y profundizar un estilo.
Fiel al espíritu con el que nació, el III Salón de Vinos del Tiempo mantuvo su carácter exclusivo y estrictamente profesional. Entre los asistentes se encontraban sumilleres, restauradores, distribuidores, catadores expertos y periodistas especializados, muchos de ellos habituales también en el Salón de Vinos Radicales, otra de las citas emblemáticas organizadas por el Sindicato del Gusto.
El formato, limitado y cuidadosamente curado, favoreció la interacción directa entre elaboradores y profesionales, permitiendo descubrir historias únicas, botellas memorables y reflexiones profundas sobre la longevidad como valor esencial del vino.
El éxito alcanzado en sus tres primeras ediciones confirma la necesidad de un salón que reivindique un aspecto fundamental del patrimonio vinícola español: su tradición de vinos longevos. Desde grandes tintos de guarda hasta blancos con sorprendente vitalidad y generosos de dilatada crianza, España es una potencia en elaboraciones marcadas por el tiempo, un patrimonio que este salón contribuye a recuperar, visibilizar y celebrar.

