La Cabrera: un templo cárnico que engancha.

Redacción30/12/2025
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En Argentina el asado es tradición. Se trata de una liturgia que arranca con el encendido del carbón o la leña, que reúne a amigos y familia alrededor del fuego y que coloca en el centro de la mesa los mejores cortes de carne en raciones generosas. Junto a la carne se consumen clásicos de la cocina argentina como provoletas, empanadas de carne y otros imprescindibles de la gastronomía del país. Ese espíritu se respira en La Cabrera Madrid, un espacio en la calle Velázquez que traslada al comensal directamente a Argentina. Este restaurante mantiene el arraigo de La Cabrera original, aquella que nació en el barrio de Palermo de Buenos Aires de la mano del parrillero Gastón Riveira. En 2023 aterrizó en la capital de España con el Grupo Los Lirios, capitaneado por José Luis Ansoleaga, convirtiéndose en el lugar para vivir el culto a la parrilla argentina en Madrid.

Gastón Riveira convirtió lo que era ir a comer un asado en una experiencia gastronómica completa, lo que llevó a La Cabrera a estar entre las mejores parrillas argentinas del mundo en listas como los 101 World's Best Steak Restaurants y los Latin America’s 50 Best Restaurants. En este restaurante la carne es protagonista, pero no se olvida del ambiente cálido de un asado argentino que se expresa en una sala decorada con pared de ladrillo, referencias futbolísticas y objetos antiguos. La Cabrera Madrid habla en argentino, pero también hace guiños a la gastronomía española con algunos entrantes y cortes de carne.

La Cabrera Madrid ofrece una propuesta gastronómica con carnes de raza Angus y Wagyu procedentes de proveedores argentinos de referencia como Muge y Exal (con su marca Pampeana), con más de 30 años dedicados a la carne premium, criadas en La Pampa Argentina. Ese origen se traduce en cortes de gran calidad como el vacío de centro, la entraña, el ojo de bife o el bife de chorizo. A esos cortes argentinos se unen grandes formatos como el Tomahawk y el T-Bone, ideales para compartir, y cortes españoles madurados, procedentes de Galicia, como el chuletón Dry Aged.

Más allá de la carne y del clásico matrimonio argentino —chorizo y morcilla—, la mesa argentina se completa con productos y elaboraciones típicas del país latino. En La Cabrera Madrid no faltan la provoleta a la parrilla, las salsas caseras como el chimichurri o la criolla, la empanada de carne —uno de los imprescindibles de la carta— y una familia de guarniciones como patatas fritas naturales, ensaladas de temporada y pimientos del piquillo suavemente caramelizados en la parrilla. Y, como manda la tradición, el final llega con postres caseros donde el dulce de leche es protagonista —flan y panqueque—, junto al helado casero y la clásica chocotorta. El servicio acompaña la experiencia ofreciendo el punto de la carne y si el trinchado se hace en cocina o en sala, de modo que cada corte llegue a la mesa en su mejor momento.

Con alrededor de 70 referencias, la bodega propone un recorrido con vino argentino como hilo conductor, arropado por una selección española y varias etiquetas chilenas. Es una carta pensada para acompañar la parrilla, con equilibrio entre vinos de mayor carácter y opciones más frescas que limpian el paladar y alarga la sobremesa. El equipo de sala guía el maridaje según el corte y el punto de la carne, cuidando temperatura y servicio.

La oferta líquida se completa con una docena de cócteles de autor como el ‘Tererétonic’ —ginebra infusionada con hierba mate y cítricos— o el ‘Piscollins’ —pisco infusionado en pera y manzanilla—. A estos se suma una lista de cócteles clásicos como el mojito, la caipiriña o el pisco. Una carta pensada para acompañar la comida y alargar la sobremesa.

lacabreramadrid.com