La zafra del ron Arehucas en Gran Canaria: tradición, historia y el sabor de la caña.
En el norte de Gran Canaria, entre barrancos verdes y la brisa atlántica, la llegada de la primavera trae consigo un aroma muy particular: el de la caña de azúcar recién cortada. Es la señal de que comienza la zafra del ron Arehucas, una tradición agrícola e industrial que hunde sus raíces en el siglo XIX y que hoy forma parte del patrimonio gastronómico y cultural del archipiélago canario.
La historia del ron Arehucas es también la historia de la isla: del cultivo de la caña, del comercio atlántico y de una destilería centenaria que sigue transformando la caña en uno de los destilados más emblemáticos de España.

El origen del ron Arehucas se remonta a 1884, cuando se inauguró en el municipio de Arucas la Fábrica de San Pedro, inicialmente dedicada a la producción de azúcar a partir de la caña cultivada en la isla. Destilerías Arehucas surgiría posteriormente a partir de esta instalación, convirtiéndose con el tiempo en una de las destilerías más antiguas de Europa. Solo un año después de su fundación, en 1885, la empresa ya producía sus primeros aguardientes de caña y rones, que pronto comenzaron a ganar reconocimiento por su calidad. A finales del siglo XIX, el ron de Arucas recibió premios y distinciones, entre ellos el título de proveedor de la Casa Real española concedido por la reina regente María Cristina en 1892.
Aunque el cultivo de la caña había llegado a Canarias siglos antes —tras la conquista castellana del archipiélago en el siglo XV— fue durante los siglos posteriores cuando se convirtió en uno de los pilares económicos más importantes del territorio. La isla, con su clima subtropical y sus suelos volcánicos fértiles, ofrecía condiciones ideales para el desarrollo de cañaverales que abastecían tanto a la industria azucarera como a la producción de ron.

Cada año, el ciclo del ron comienza en el campo. La zafra, o cosecha de la caña de azúcar, marca el inicio del proceso que terminará en la botella. Cerca de Arehucas encontramos la plantación que la marca posee en la isla donde la caña se corta tradicionalmente de forma manual. Una vez recolectada, se transporta rápidamente a la destilería para extraer el guarapo, el jugo dulce de la caña que servirá de base para el destilado. Este líquido se fermenta con levaduras naturales, iniciando un proceso químico que transforma los azúcares en alcohol. Posteriormente, el líquido fermentado se destila en columnas para concentrar el alcohol y obtener el espíritu base del ron. El siguiente paso es el más lento y decisivo: el añejamiento. En la bodega de la destilería reposan miles de barricas de roble americano donde el ron madura durante años, desarrollando aromas complejos de vainilla, madera, especias y frutas secas.
Los rones jóvenes suelen acompañar combinados clásicos como ron con cola o con limón, mientras que los rones añejos se degustan solos, permitiendo apreciar su complejidad aromática. En repostería, el ron se utiliza para aromatizar bizcochos, helados o salsas dulces, especialmente en elaboraciones con chocolate o frutos secos.
En la actualidad, la destilería mantiene un fuerte vínculo con el turismo gastronómico. Las visitas guiadas (9€) permiten recorrer las bodegas históricas, conocer el proceso de elaboración y degustar distintas variedades de ron directamente en su lugar de origen.

A lo largo de más de un siglo, la marca ha desarrollado diferentes variedades adaptadas a distintos estilos de consumo. Entre las más conocidas se encuentran: Rones clásicos: Carta Oro – uno de los rones más populares de Canarias, equilibrado y versátil y Carta Blanca – ron claro ideal para combinados y cócteles; Rones añejos: Arehucas 7 años – ron envejecido con notas de madera y vainilla, Arehucas 12 años – más complejo y estructurado, pensado para degustación y Arehucas 18 años – una de las expresiones más exclusivas, con larga maduración; Especialidades y licores: Ron Miel Guanche, Ron Miel Doramas y Ron Caramelo; Ediciones especiales: Capitán Kidd – ron de perfil más intenso y carácter especiado. Estas referencias reflejan la evolución de la destilería y su capacidad para combinar tradición con innovación dentro del panorama del ron español.
Más de 140 años después de su fundación, Arehucas continúa produciendo ron en el mismo lugar donde comenzó su historia: el municipio de Arucas, en Gran Canaria. Su producción mantiene la esencia de la tradición azucarera de las islas, combinando técnicas históricas con tecnología moderna y, cada zafra, recuerda que el ron no nace en la botella ni en la bodega, sino en el campo, entre cañaverales que siguen creciendo bajo el sol atlántico. Allí comienza el viaje que transforma la caña en uno de los sabores más representativos de Canarias.
arehucas.es

