Palacio de Bornos eleva el Verdejo a su máxima expresión con su primer Gran Vino de Rueda.
En un contexto de creciente valorización de los blancos de guarda en España, Palacio de Bornos da un paso decisivo en la reivindicación del Verdejo como variedad de alta expresión con el lanzamiento de su primer Gran Vino de Rueda “Colección de Familia Sergio Hernández”. Se trata no solo de la elaboración más exclusiva de la casa hasta la fecha, sino también de una declaración de intenciones dentro de la recientemente creada categoría “Gran Vino de Rueda”, concebida para distinguir elaboraciones de máxima exigencia cualitativa.
Procedente de viñedos viejos —más de medio siglo de edad— conducidos en vaso y con rendimientos extremadamente limitados, este vino nace bajo parámetros que buscan la concentración, la identidad varietal y la capacidad de evolución. La normativa de esta nueva categoría exige, entre otros factores, una producción inferior a 6.500 kg por hectárea y una extracción controlada, condiciones que favorecen vinos de mayor profundidad y vocación de guarda.

Lejos de planteamientos excesivamente intervencionistas, la bodega apuesta aquí por una elaboración que prioriza la expresión del terruño. La fermentación alcohólica se desarrolla de manera espontánea en ánforas cerámicas, utilizando levaduras autóctonas, un recurso que aporta textura y complejidad sin enmascarar la identidad varietal. A ello se suma una fermentación maloláctica natural, poco habitual en blancos de la zona, que contribuye a redondear el perfil del vino.
La crianza sobre lías, prolongada durante al menos nueve meses con batonage periódico, añade volumen y estabilidad, mientras que el posterior reposo en botella afianza su equilibrio antes de su salida al mercado. El resultado es un Verdejo que se aleja del perfil más inmediato y aromático tradicional para adentrarse en registros más profundos, gastronómicos y longevos.
En fase visual, el vino presenta un amarillo pajizo con reflejos acerados, indicio de su frescura y juventud relativa pese a su trabajo en bodega. La nariz despliega una notable intensidad, donde las notas primarias de fruta blanca y matices herbáceos característicos del Verdejo se integran con registros más complejos: recuerdos de brioche, mantequilla y un sutil fondo mineral que remite al trabajo en ánfora. En boca destaca por su estructura y untuosidad, con un paso amplio, sedoso y perfectamente equilibrado. La acidez sostiene el conjunto y alarga un final persistente, confirmando su vocación de guarda y su capacidad para evolucionar favorablemente en botella.

Este lanzamiento se inscribe dentro de la colección “Colección de Familia”, una línea conceptual del grupo BORNOS Vinos & Licores que explora el diálogo entre vino y arte. En esta edición, la etiqueta reproduce una obra del artista mexicano Sergio Hernández, cuya estética vibrante y orgánica conecta simbólicamente con el origen del vino: la uva como materia viva y expresiva. Más allá del componente visual, esta colaboración subraya una tendencia creciente en el sector: la concepción del vino como objeto cultural, capaz de trascender lo sensorial para convertirse en experiencia estética completa.
Con una producción limitada a 2.574 botellas y un posicionamiento claramente premium, este Gran Vino de Rueda confirma el potencial del Verdejo para competir en el segmento de los grandes blancos. Su inclusión previa en el TOP 100 de la denominación según Tim Atkin, con 94 puntos, refuerza su proyección tanto a nivel nacional como internacional.
En definitiva, Palacio de Bornos no solo presenta un nuevo vino, sino que contribuye activamente a redefinir el relato de la D.O. Rueda, abriendo camino hacia una categoría donde la complejidad, la longevidad y la identidad de origen se sitúan en el centro del discurso enológico.
palaciodebornos.com

