Pazos de Lusco reinterpreta su identidad visual para reforzar el posicionamiento de su albariño más emblemático.

Begoña A. Novillo10/07/2026
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Pazos de Lusco inicia una nueva etapa en la construcción de su marca con la renovación de la identidad visual de Lusco, su Albariño de referencia. Esta evolución responde a una estrategia de reposicionamiento orientada a reforzar los atributos diferenciales del vino y proyectar una imagen alineada con su personalidad enológica: sofisticación, equilibrio y autenticidad.

La nueva propuesta estética toma como inspiración la transición entre el día y la noche, ese instante en el que la luz se atenúa y el tiempo adquiere un ritmo más pausado. A través de una paleta cromática de tonos profundos, materiales de mayor presencia y acabados premium, el rediseño construye un universo visual contemporáneo que evoca calma, disfrute consciente y una experiencia de consumo más emocional.

Más allá del cambio de imagen, la renovación pone en valor el origen y la singularidad de Lusco dentro de la D.O. Rías Baixas. Elaborado exclusivamente con uva Albariño procedente de viñedos situados en el Condado do Tea, una subzona caracterizada por una menor influencia atlántica y un clima más continental, el vino desarrolla un perfil organoléptico distintivo, definido por una acidez naturalmente más integrada, mayor amplitud en boca y una expresión aromática marcada por la fruta blanca madura y los delicados matices florales.

Su elaboración, con crianza sobre lías, aporta volumen, complejidad y una textura sedosa que contribuye a un estilo refinado y equilibrado, convirtiendo a Lusco en una de las interpretaciones más elegantes de la variedad Albariño.

"Con esta nueva imagen queríamos expresar visualmente aquello que define a Lusco desde su origen: un Albariño sereno, elegante y concebido para disfrutar de los momentos en los que el tiempo parece detenerse. La crianza sobre lías desempeña un papel esencial en esa identidad, aportando redondez, suavidad y una textura que distingue al vino y acompaña perfectamente esta nueva expresión estética", señala el equipo de Marketing de Pazos de Lusco.

Con esta renovación, Pazos de Lusco consolida una identidad de marca más sólida y coherente con el posicionamiento de Lusco en el segmento premium, reforzando su vínculo con un consumidor que valora el origen, la calidad y las experiencias de consumo basadas en la autenticidad y el disfrute pausado. La nueva imagen no solo actualiza el lenguaje visual de la bodega, sino que pone de manifiesto la evolución de un proyecto comprometido con la excelencia enológica y con una interpretación contemporánea del Albariño gallego.

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