Predicador Blanco 2024: el equilibrio como expresión del paisaje riojano.

Begoña A. Novillo12/07/2026
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En una región históricamente identificada con los grandes vinos tintos, el vino blanco ha dejado de ocupar un papel secundario para convertirse en uno de los territorios más dinámicos de la enología contemporánea. Dentro de esta evolución, pocos proyectos han contribuido con tanta personalidad como Bodega Contador, donde Benjamín Romeo ha desarrollado una interpretación de los blancos riojanos basada en la precisión vitícola, la complejidad y el respeto por el origen.

La decimoctava añada de Predicador Blanco, correspondiente a la cosecha 2024, reafirma esa filosofía. Lejos de buscar la exuberancia aromática o la inmediatez, este vino propone una lectura pausada del viñedo, construida a partir del equilibrio entre variedades, parcelas y procesos de elaboración. Un blanco concebido para evolucionar en botella y expresar la diversidad de un territorio que continúa ampliando los límites de la viticultura riojana.

Predicador Blanco no nace de una única finca, sino de la integración de distintos paisajes vitícolas situados entre San Vicente de la Sonsierra y Labastida, dos de los enclaves más prestigiosos de Rioja. Seis parcelas —El Bombón, Sacramento, El Sauco, Hoyo, San Francisco y Murmurón— aportan matices complementarios a un ensamblaje donde la viña adquiere el protagonismo absoluto.

Las cepas, con edades comprendidas entre los veinte y los cuarenta años, permiten obtener una materia prima de notable equilibrio. La composición de la añada 2024 combina Viura (35 %), Malvasía (35 %) y Garnacha Blanca (30 %), tres variedades tradicionales de Rioja que, lejos de competir entre sí, construyen un perfil complejo en el que frescura, estructura y expresión aromática conviven con naturalidad.

El discurso enológico de Benjamín Romeo comienza siempre en el viñedo. La gestión de las parcelas responde a criterios de agricultura respetuosa con el entorno, basada en el laboreo manual, el empleo puntual de materia orgánica procedente de estiércol de oveja y una intervención fitosanitaria reducida exclusivamente a los tratamientos imprescindibles. Esta filosofía busca preservar el equilibrio biológico de la viña y favorecer una expresión más fiel del terruño. La atención al detalle, constante en todos los vinos de la bodega, se extiende igualmente a la selección de las barricas —procedentes de algunas de las tonelerías más prestigiosas de Francia— y al cuidadoso proceso de elección de los corchos naturales.

Uno de los rasgos distintivos de Predicador Blanco reside en el uso especialmente contenido del roble. La crianza durante nueve meses en barricas de roble francés, combinando un 30 % de madera nueva con un 70 % de barricas de un vino, busca aportar complejidad sin interferir en la expresión varietal.

El resultado es un vino donde la crianza acompaña, pero nunca domina. La textura gana amplitud y profundidad mientras la tensión y la frescura permanecen intactas, permitiendo que el carácter mineral y la identidad del viñedo continúen siendo los principales protagonistas.

En la copa, Predicador Blanco 2024 refleja una interpretación contemporánea del blanco riojano. El perfil aromático se construye sobre notas de hierba fresca, flores blancas y fruta de hueso, acompañadas por delicados recuerdos minerales y un roble perfectamente integrado que aporta complejidad sin eclipsar la fruta. La boca muestra una entrada amplia y precisa, sostenida por una acidez viva que vertebra el conjunto y aporta longitud. El volumen, la textura y una estructura poco habitual en los blancos convierten esta añada en un vino con clara capacidad de evolución y un marcado carácter gastronómico, especialmente indicado para pescados de elaboración compleja, aves, cocina de producto o propuestas donde la intensidad del plato exige un blanco con profundidad.

La presentación de Predicador Blanco 2024 coincide con un momento especialmente significativo para Bodega Contador, que celebra tres décadas de trayectoria. Desde las primeras vinificaciones realizadas por Benjamín Romeo hasta la consolidación de una de las bodegas más reconocidas del panorama internacional, el proyecto ha mantenido una constante: la búsqueda de la excelencia a través del conocimiento del viñedo.

Los reconocimientos obtenidos a lo largo de estos años —incluidas las históricas puntuaciones otorgadas por Robert Parker a Contador— han situado a la bodega entre las referencias imprescindibles de Rioja. Sin embargo, más allá del prestigio, Predicador Blanco demuestra que el verdadero valor del proyecto reside en su capacidad para seguir explorando nuevas formas de interpretar el paisaje riojano sin renunciar a la identidad que lo ha convertido en uno de los nombres más influyentes de la viticultura española.

Con esta nueva añada, Benjamín Romeo confirma que el futuro de los grandes blancos de Rioja pasa por el equilibrio entre tradición y precisión enológica, ofreciendo un vino que no solo refleja una cosecha, sino también una manera de entender el territorio desde la sensibilidad, la paciencia y el respeto por el origen.

bodegacontador.com