Santiago Ruiz 2025: el legado que renace.

Begoña A. Novillo30/03/2026
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En el corazón de O Rosal, donde el Atlántico imprime carácter y la viña respira historia, hay añadas que marcan un antes y un después. La 2025 de Santiago Ruiz es, sin duda, una de ellas. No solo por lo que expresa en copa, sino por lo que simboliza: el inicio de una nueva etapa bajo la mirada respetuosa de Chema Ureta.

Asumir la elaboración de un vino icónico nunca es tarea menor. Ureta lo hace con sensibilidad y una profunda comprensión del estilo que convirtió a esta casa en referencia imprescindible de Rías Baixas. El resultado es un blanco que no rompe con el pasado, sino que lo interpreta desde la experiencia y la emoción.

Fiel a su esencia, Santiago Ruiz 2025 se construye a partir del ensamblaje de las cinco variedades tradicionales de la zona. Un coupage que no es solo técnico, sino cultural: albariño, godello, treixadura, loureiro y caíño blanco dialogan entre sí para ofrecer un relato líquido del paisaje gallego. Cada variedad aporta su matiz, su memoria, su identidad.

La filosofía que inspiró al fundador sigue latiendo en cada decisión: respeto por la viña, escucha atenta a los ritmos naturales y una búsqueda constante de autenticidad. Incluso su icónica etiqueta —aquel mapa dibujado con motivo de la boda de su hija— permanece como símbolo de origen y verdad.

La añada 2025 estuvo marcada por contrastes. Un ciclo vegetativo que comenzó con lluvias y temperaturas suaves dio paso a un verano excepcionalmente seco y caluroso, con picos de hasta 40 °C. La presión de mildiu en primavera puso a prueba al viñedo, pero el cambio climático posterior favoreció una floración impecable y una maduración óptima. La vendimia, iniciada el 26 de agosto y concluida el 22 de septiembre, ofreció uvas en un estado sanitario excelente y con un equilibrio notable.

En copa, el vino se presenta con un atractivo color amarillo pajizo y reflejos verdosos, limpio y brillante. La nariz es compleja y armoniosa: cítricos vibrantes, flores delicadas, fruta blanca madura y sutiles notas herbales se entrelazan sobre un fondo mineral elegante. En boca, destaca por su frescura y equilibrio, con una acidez viva que aporta tensión y un final largo, con recuerdos cítricos y una delicada salinidad atlántica.

Santiago Ruiz 2025 no es solo una nueva añada. Es la continuidad de un espíritu, reinterpretado con honestidad y emoción. Un vino que mira al futuro sin olvidar de dónde viene.

P.V.P.: 15,50 € - bodegasantiagoruiz.com