El lujo asiático se vive al aire libre en la terraza de Thai Arturo Soria.
Es una de las terrazas más espectaculares de Madrid. Thai Arturo Soria recupera su jardín en todo su esplendor y lo convierte, una temporada más, en un destino en sí mismo.
El espacio exterior está concebido como un auténtico oasis urbano. La vegetación frondosa envuelve cada mesa, las piscinas decorativas aportan frescura y movimiento, y la disposición de los distintos rincones permite encontrar desde zonas más íntimas hasta mesas abiertas pensadas para grupos. Todo está cuidado al detalle, con una estética elegante donde las flores —orquídeas, arreglos tropicales y composiciones delicadas— refuerzan ese aire sofisticado que define el conjunto.

A media tarde, la terraza adquiere un ritmo distinto y se convierte en uno de los afterwork más atractivos de la zona. La carta de cócteles acompaña el paso del día a la noche, mientras la iluminación transforma el espacio en un escenario mucho más íntimo. De noche, el jardín revela su cara más sugerente: luces cálidas, reflejos sobre el agua y una atmósfera envolvente que invita a alargar la cena.
El servicio acompaña esa experiencia. El equipo de sala, vestido con trajes tradicionales tailandeses, refuerza la coherencia del conjunto y aporta ese punto diferencial que convierte la visita en algo más que una comida.

El interior mantiene esa misma línea estética y emocional. El comedor principal, con grandes vidrieras abiertas al jardín, permite disfrutar del entorno incluso desde dentro, creando una continuidad visual muy atractiva entre sala y exterior. Una opción especialmente agradable cuando cae la noche o en días más templados, sin renunciar a la atmósfera del espacio.
Aquí la cocina tailandesa se presenta en una versión refinada, donde cada plato busca equilibrio, profundidad y claridad. El recorrido comienza con entrantes que marcan el tono. Las brochetas de pollo Kai Satee, jugosas y aromáticas, se sirven con su clásica salsa de cacahuete; los triángulos de pato Parn Thong aportan un contraste crujiente; y las colas de langostino Khung Siam, con su rebozado ligero y la salsa agridulce de piña, introducen un perfil fresco y bien definido.
Los currys son uno de los ejes de la carta. El Panang Nua, con solomillo de ternera y curry rojo cremoso, resulta intenso y elegante. El Massaman Thai, con aguja de Angus cocinada durante horas, desarrolla una complejidad especiada donde aparecen canela, anís y anacardos en un conjunto profundo y bien estructurado. El wok aporta un registro más dinámico. El Pad Thai, equilibrado y preciso, mantiene ese juego de matices tan característico. A su lado, platos como el Pat Mee Taley, con marisco, o el Kai Pat Met Mamuang, con pollo, piña y anacardos, completan una propuesta variada y coherente.

El final dulce mantiene el nivel. El Khao Niao Mamuang, con arroz glutinoso, mango y leche de coco, sigue siendo uno de los imprescindibles, mientras que el cremoso de coco y maracuyá aporta frescura y ligereza, especialmente agradable en el entorno de la terraza. El menú degustación, por 38 euros, permite recorrer la propuesta de la casa a través de una selección de platos que resume su forma de trabajar el sabor y el equilibrio.
Cócteles refrescantes
Y si por algo destaca también Thai Arturo Soria es por su amplia oferta de cócteles que se pueden degustar en un ambiente idílico. Desde el clásico Mai Thai a las adaptaciones tailandesas de algunos combinados que no pueden faltar en las barras (Margarita Thai, Mojito Thai, Thai Splitz…). Sin olvidar los clásicos: Martini Dry, Bloody Mary, Long Island Ice Tea, Piña Colada, Whisky Sour…

Por supuesto, también hay cócteles sin alcohol: Lychee freeze, Cocobela y Lemonade Spa, para hacer las delicias de todos los públicos.
Con la terraza en su mejor momento, Thai Arturo Soria ofrece una experiencia completa: entorno, cocina y una historia detrás que aporta sentido a cada detalle. Un lugar donde todo encaja.
thaiarturosoria.com

