Virtus Albillo Mayor 2021: la elegancia de una variedad histórica de la Ribera del Duero.

Begoña A. Novillo20/10/2026
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La apuesta de Bodegas Virtus por recuperar el protagonismo de la albillo mayor se materializa en un blanco de producción limitada, elaborado a partir de viñedos antiguos y concebido para mostrar la complejidad y el potencial de guarda de esta variedad autóctona. La bodega, asentada en Aldeyuso (Valladolid), combina tradición familiar, respeto por el viñedo y una elaboración que busca el equilibrio entre la expresión de la uva y la crianza.

La añada 2021 estuvo marcada por el episodio de frío y nieve de Filomena, un comienzo de ciclo con escasez de agua, una primavera lluviosa y un verano moderado. El septiembre cálido favoreció una maduración homogénea y una vendimia especialmente sana.

El vino nace de uvas de albillo mayor procedentes de antiguos viñedos en vaso, situados en laderas soleadas de Hontoria de Valdearados, en Burgos, y Villálvaro, en Soria, a más de 900 metros de altitud. Los suelos franco-arcillo-calcáreos, salpicados de piedra caliza blanca, aportan el marco de partida para un blanco que reivindica la identidad del territorio.

La vendimia se realiza manualmente, en cajas de 15 kilos, con selección en mesa y grano a grano después del despalillado. La fermentación alcohólica espontánea tiene lugar en barricas de roble francés a baja temperatura. Posteriormente, el vino permanece más de 16 meses en barricas de 300 litros y otros ocho meses en barricas de 600 litros, siempre sobre sus lías. Un 10 % se mantiene en contacto con las pieles en ánforas de cocciopesto, un recurso que amplía la complejidad y las posibilidades expresivas de la variedad.

En copa presenta un color amarillo pajizo de capa media, con reflejos dorados. La nariz, de intensidad media-alta, combina flores blancas, camomila, piel de cítricos maduros y notas anisadas de enebro y laurel, características de la albillo mayor. La crianza añade matices de brioche y mantequilla, mientras que el fondo de cáscara de naranja seca aporta un atractivo contrapunto amargo.

En boca resulta voluminoso y fresco, con una acidez que sostiene el conjunto y equilibra su textura envolvente y sedosa. Las notas de camomila, mantequilla y cítricos maduros reaparecen en un recorrido largo, complejo y persistente, rematado por un elegante amargor. La producción de esta añada se limita a 1.800 botellas de 75 cl, lo que refuerza su carácter exclusivo.

Bodegas Virtus nació en 1986 de la mano de Paloma Escribano y hoy continúa su trayectoria familiar bajo la dirección de su hijo, Íñigo López de la Osa Escribano, junto a Francesca Franco. Su proyecto aúna dos pasiones familiares, el vino y los caballos, y apuesta por elaboraciones que priorizan la expresión de la variedad y el potencial de envejecimiento.

Entre sus reconocimientos más destacados figura el obtenido por Virtus Albillo Mayor Gran Reserva 2020, que logró 97 puntos y Medalla de Platino en los Decanter World Wine Awards 2026, convirtiéndose en el blanco mejor valorado de la Ribera del Duero en esa edición. La bodega ya había conseguido una distinción equivalente con su tinto Virtus 2014, también con 97 puntos y Medalla de Platino en Decanter en 2020.

Virtus reivindica el potencial de una variedad histórica y demuestra que los blancos de la Ribera del Duero pueden ofrecer estructura, profundidad y capacidad de evolución, sin renunciar a la frescura y a la identidad del terruño.

virtuswine.com